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jueves, 23 de febrero de 2012

Así eran las primeras plantas de la Tierra





















Hace 298 millones de años, en el inicio de un periodo geológico conocido como Pérmico, anterior incluso a la era de los dinosaurios, la faz de la Tierra era muy distinta a la que hoy conocemos. Nuestro planeta aún estaba en una glaciación y las vastas zonas continentales creaban climas con variaciones extremas de calor y frío. Las tierras emergidas todavía se estaban acercando para formar el supercontinente Pangea. Las actuales Europa y América se encontraban unidas y China estaba dividida en dos microcontinentes aparte.


Pues bien, de aquél remotisimo pasado de nuestro mundo se ha conseguido rescatar una especie de “cápsula del tiempo” con un maravilloso tesoro en su interior. Un grupo de investigadores chinos y estadounidenses han desenterrado un primitivo bosque pantanoso del Pérmico en una mina de carbón del interior de Mongolia. El bosque fosilizado, de mil metros cuadrados de extensión, fue preservado en ceniza cuando un volcán entró en erupción en lo que hoy es el norte de China. Gracias a su extraordinario estado de conservación, el equipo de científicos ha conseguido reconstruir cómo era ese bosque en realidad, para ofrecernos una asombrosa instantánea de un mundo perdido congelado en el tiempo

Aunque los primeros árboles modernos aparecieron en el Pérmico, aquel bosque tropical estaba formado por una extraña mezcla de plantas ya extinguidas. Las coníferas actuales y las plantas con flor no existían todavía, pero había árboles que se elevaban 80 metros sobre el suelo. Se han identificado hasta seis grupos de plantas fósiles. Hay helechos arborescentes, una conífera primigenia con hojas, troncos y piñas intactas. También un tipo de plantas relacionadas con los actuales musgos, productora de esporas y cuyas copas más altas podía estar a 25 metros de altura. Hay asimismo ejemplares casi completos de un grupo de árboles llamados Noeggerathiales. Estos árboles extintos, parientes de los helechos, habían sido identificados en América del Norte y Europa, pero parecen ser mucho más comunes en Asia.

Por cierto, no había hierba en ese bosque. Sus verdes tallos surgieron mucho más tarde en el tiempo, coincidiendo con la aparición de los primeros rumiantes. Cuesta imaginar una Tierra sin hierba y poblada por aquellas extrañas plantas.


Fotos: PNAS/Ren Yugao





























domingo, 19 de febrero de 2012

30 "tierras", un solo hogar

fig 1

Fig. 2
fig. 3

fig. 4

fig. 5


La fisonomía de la Tierra no siempre ha sido la misma. Contemplar nuestro mundo desde el Espacio en los diferentes periodos geológicos. Parece ciencia ficción, amigo lector, pero es ciencia exclusivamente. Ya podemos hacernos una idea muy precisa del aspecto que debió tener nuestro hogar planetario en diferentes momentos del pasado geológico, gracias a paleoreconstrucciones fotográficas muy realistas sobre la evolución de la geografía terrestre. Si Alfred Wegener (fig. 1)viviera y echara un vistazo a estas imágenes seguramente se quedaría asombrado.

Que ¿quién fue Alfred Wegener? Ante todo, un adelantado a su tiempo. Este geofísico y meteorólogo alemán, nacido en 1880, es considerado el padre de la teoría de la deriva continental. Wegener aventuró que las grandes extensiones de tierra en la superficie del globo terrestre se mueven unas respecto a otras, lenta pero inexorablemente(fig 5). Asimismo conjeturó que los continentes actuales estuvieron unidos en el pasado remoto, formando un supercontinente, que acabó fragmentándose y, desde entonces, las masas continentales de esa división derivarían sobre la superficie de la Tierra. El científico alemán sustentó sus ideas en observaciones de tipo geográfico, geológico, paleontológico y paleoclimático Pero su teoría, desarrollada en 1912, fue inicialmente descartada por la mayoría de los científicos de su tiempo, ya que carecía de un mecanismo irrebatible para explicar la deriva continental.

Entre los años 50 y 60 del siglo pasado fue cuando surgió una explicación convincente, basada en la expansión del fondo oceánico. Ambas tesis, la de Wegener y la de la expansión del fondo marino, quedaron incluidas en la moderna teoría de la tectónica de placas (fig. 3), que se acepta ampliamente en la actualidad y que sostiene que el desplazamiento de continentes continúa hoy y sucede desde hace miles de millones de años. En realidad, se produce en el fondo marino, a lo largo de grandes elevaciones montañosas situadas en la parte central de todos los océanos, donde se generan fuerzas titánicas.

Quién no siente curiosidad por saber cómo era la Tierra hace, por ejemplo, 200 millones de años. Ahora podemos hacernos una idea muy precisa de la fisonomía de los paleocontinentes gracias al sorprendente trabajo de un grupo de especialistas del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo. Su proyecto, llamado Visible Paleo-Earth, ha proporcionado la primera colección de imágenes realistas de nuestro hogar planetario contemplado desde la perspectiva espacial durante los últimos 750 millones de años.


Las paleo reconstrucciones(fig. 2), treinta en total, se obtuvieron combinando fotografías recientes de la Tierra, tomadas por satélites de la NASA, con datos geológicos reunidos por los geólogos Ronald Blakey, de la Universidad del Norte de Arizona, y Christopher Scotese, de la Universidad de Texas en Arlington. En este paleocalendario hay fechas clave, como hace 240 millones de años, cuando en la Tierra había un único supercontinente, llamado Pangea, rodeado de un solo mar. El término “Pangea”, que ya fue usado por Alfred Wegener, procede del griego y significa “toda la tierra”. Aquella época está perfectamente documentada en el registro geológico, por lo que el mapa resultante es muy rico en detalles (fig. 4).

No se puede decir lo mismo a medida que retrocedemos en el tiempo, ya que la información que los científicos poseen sobre la geografía y el clima de hace 500 ó 700 millones de años es mucho más fragmentaria. Poco se sabe de Rodinia, otro supercontinente que existió hace 1.100 millones de años y que reunía gran parte de la tierra emergida del Planeta. Se cree que empezó a fracturarse hace 800 millones.

Los investigadores saben con bastante certeza cómo era Pangea porque para ello no han tenido más que invertir, en el ordenador, el movimiento de los continentes actuales hasta que todos coincidan en un solo. Pero no es posible hacer lo mismo para períodos anteriores, como en el caso de Rodinia.


Quién desee profundidar en el tema no tiene más que acudir a la web de Visible Paleo-Earth http://phl.upr.edu/projects/visual-paleo-earth